Artículos y Actividades 2005

Balance : dos caras

Discursos de arena

En estos días propicios para balances cabe preguntar que saldo nos deja el 2005 en cuanto a la preservación de las Sierras. Los agujeros cada vez mas grandes. Camiones saliendo escandalosamente cargados con el brutal fruto del despojo de nuestro paisaje. Deudas impagas. Explosiones. Daños. Invasión de construcciones.
Mientras muchos funcionarios se llenan la boca hablando de las Sierras, pero no han tomado una sola medida concreta para parar la destrucción.

La balanza se puso una semana en todo el año. Mientras, los camiones transitan día y noche, rompiendo las rutas provinciales y amedrentando a los potenciales afectados por probables accidentes.
La justicia le dio la razón al municipio, una vez más, respecto a las deudas de las grandes canteras pero parecería que el gobierno comunal hubiera puesto los juicios ganados otra vez en la mesa de negociaciones.
Las explosiones se suceden, sin explicaciones, disculpas o lo que fuere mas digno teniendo en cuenta que el Intendente llega prometiendo ni una explosión más.

Tandil esta a merced de estos depredadores. La magnitud y evidencia del daño podría hacernos suponer que los gobernantes se verán obligados por su conciencia o por respeto al pueblo a tomar las decisiones que hacen falta para terminar con este desastre. Pero, para esto no se ponen de acuerdo.
Para aprobar un plan de ordenamiento que nada avanza respecto a las canteras y que permite la construcción en gran parte de los faldeos serranos sí se pusieron de acuerdo. En una brevísima sesión lo aprobaron si muchas explicaciones publicas, mas allá de esgrimir que todos lo habían acordado previamente.
Paradójicamente, parecería que los “consensos” entre los funcionarios para aprobar algo son más fáciles cuando existen fuertes presiones del poder económico, llámese canteras o negocio inmobiliario y/o intereses provinciales que aunque no sabemos a que se deben, si sabemos que existen y que han actuado en defensa de los empresarios de las canteras como de ningún otro sector.
Parecería que quienes tantas agallas tienen para pelearse por algunos cargos, a la hora de mostrar firmeza y convicción en la defensa del Patrimonio Natural de Tandil oscilan entre la mansedumbre, la resignación o encendidos discursos de arena. Tan malo como el “de eso no se habla” es hablar para distraer o entretener mientras no se toman medidas concretas, muchas disponibles ya como la balanza (que acabaría con el subsidio encubierto a la actividad), la ejecución de las deudas, etc. y la delimitación de áreas protegidas en serio.


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