Artículos y Actividades 2005

Las cosas por su nombre

Llamemos las cosas por su nombre: este gobierno no está tomando medidas para preservar las Sierras. Reconoce que la opinión pública en general está de acuerdo con la Preservación y la ha incorporado a los discursos desde la campaña, pero las medidas que toma o anuncia, concretamente, no protegen las Sierras. Dos años de gestión, (en los cuales se les han presentado respetuosamente opiniones y propuestas), permiten analizar los hechos, los discursos, y sacar algunas conclusiones.
No es preservar las Sierras la “regulación” de las construcciones “consensuada” por funcionarios del ejecutivo y la mayoría de los concejales. Por el contrario, el Plan de Ordenamiento Territorial que intentan hacer aprobar en la provincia, significaría legitimar la transformación y edificación sobre el paisaje de la ciudad y el partido. Aunque establezca que sobre las Sierras se podrá construir a baja densidad (mucho terreno por casa) implicará la proliferación de cercamientos y caminos, destruirá la cubierta vegetal natural y la fauna asociada a ella y sobre todo, afectará el drenaje de las aguas sobre el resto de la ciudad con probables incrementos de las inundaciones.
Tapar el paisaje con casas significa la paulatina pérdida de un Bien Común de la ciudad, incluso de quienes construyan sobre las Sierras, que, en poco tiempo, tendrán como vista otras casas, no paisaje serrano.
No es preservar las Sierras hablar de trasladar algunas canteras. Por el contrario, multiplicaría los agujeros. Quedarán las cavas actuales, mientras, a pocos km., se romperán otros cerros
No es preservar las Sierras dejar de hacer cumplir las normas ya vigentes que permitirían desalentar la actividad destructiva. Un derecho a la extracción de piedra irrisorio y casi siempre impago. Deudas reducidas por múltiples beneficios y aun impagas. Juicios ganados en los tribunales pero colocados en negociaciones de dudosa utilidad para los tandilenses. Todo esto es un subsidio encubierto a la actividad que destruye las Sierras.
No es preservar las Sierras permitir que salgan los camiones cargados con enormes bloques, rompiendo los cerros y las rutas. Una semana de balanza en todo un año, tal vez pueda entenderse como una medida para hacer propaganda, pero no como un control en serio. Por el contrario, no ponerla, es como subsidiar el flete de la piedra y por lo tanto a las canteras.
Nos es preservar las Sierras delimitar como Areas Protegidas la parte del conjunto serrano que no está directamente amenazada por la explotación minera o por proyectos inmobiliarios. La protección “selectiva” (de lo que hoy no está inmediatamente en riesgo) legitima la entrega de lo más amenazado y por lo tanto, justamente lo que hay que proteger con mayor firmeza y urgencia.
No es preservar las Sierras hablar de preservación. Menos, usar un discurso preservacionista mientras en los hechos se permite el avance de actividades que provocan un grave daño al Patrimonio Natural de Tandil. Una destrucción “prolijita” no dejaría de ser destrucción. Por eso, justificar las pobres e inadecuadas medidas tomadas o propuestas a lo largo del 2005, comparándolas con en el caos que significa la falta de regulación, no disculpa a quienes tiene todas las herramientas a su alcance y la obligación de regular en serio la Preservación de las Sierras de Tandil


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