Artículos y Actividades 2005
Tandil, 30 de mayo 2005
¿Se está haciendo “todo perfecto” respecto a las Sierras?
Las explosiones, como la del jueves por la tarde, siguen estremeciendo a la ciudad. Continúa triunfando la insensatez y la falta de visión.
La actual administración, más allá de la retórica preservacionista, ha tomado algunas medidas correctas como la reciente decisión de exigir las deudas impagas y la detención de la construcción sobre las Sierras, pero también otras de dudosa coherencia como habilitar una nueva empresa minera, un plan cuestionable e inconsistente de traslado, el escaso y poco sistemático ejercicio de los controles (Peje: el uso inexplicablemente esporádico de la balanza). Además, es sumamente contradictorio anunciar con bombos y platillos la ansiada remodelación del Paseo La Movediza, así como la construcción de viviendas en el mencionado barrio, sin hacerse cargo de que a pocos metros funciona una cantera. Más aún, cuando el impacto negativo sobre el medio ambiente y sobre el vecindario, e incluso, la destrucción de la calle Salta por la actividad canteril, fueron puestos en conocimiento de las autoridades en numerosas oportunidades.
No parece casual que la misma dependencia municipal que no consigue hacer una gestión transparente y eficiente respecto a nuevos proyectos productivos sea la misma que ha ofrecido, respecto a la destrucción de las sierras, anuncios grandilocuentes que contrastan con la pobreza de los resultados de negociaciones tan herméticas como las de otras gestiones. Hoy trasciende una confrontación limitada al cobro de la deuda impaga. Como sucedió cada vez que los empresarios canteristas se vieron cerca de la ejecución judicial, piden “conciliar”. Un breve repaso del largo conflicto con las canteras mostraría que el municipio ha perdido en “conciliaciones” lo que ya tenía ganado en juicios y que las confrontaciones por aspectos importantes pero parciales ha sido siempre una manera de ganar tiempo para destruir. Ninguna arista de este conflicto, por importante que sea, puede opacar la cuestión de fondo: No se pueden “conciliar” destrucción y preservación.
Una alternativa sólida de solución a este conflicto supone la reconversión del uso destructivo hacia otros usos sostenibles y un trato igualitario a todos los ciudadanos, ya que no hay razón válida para que algunos empresarios mineros tengan privilegios respecto a cualquier otro habitante de Tandil.
Lo que dejamos ir
Al calor del debate que la ciudad entera se está dando en estos días sobre el desistimiento de la radicación de la empresa Thyssen, tal vez sea bueno preguntarnos si ¿sólo es importante lo que viene de afuera o también lo nuestro que dejamos ir?. Desarrollo Local es crecer y mejorar la calidad de vida de toda la población a partir de las propias capacidades. Nuestros abuelos lo tenían claro: es “mejorar la ciudad para crecer con ella”. No es algo que nos traen sino algo que ganamos con esfuerzo, inteligencia, cuidando nuestros propios recursos y usándolos bien. Es construir un proyecto común en el cual también hay lugar para quienes vengan a compartirlo. Es, ante todo, parar la destrucción y evitar que se sigan llevando “oro por baratijas”. No importa cuanto sea lo que ganan quienes lucran con la destrucción de las Sierras, es infinitamente menor que lo que pierde la ciudad con cada explosión, para siempre.
Los empresarios canteristas no traen, se llevan. Las Sierras continúan siendo despedazadas y sacadas en camiones cargados de piedra molida o de grandes bloques destinados a hacer escolleras en el mar. Esta es la cuestión de fondo y no podemos olvidar que el Intendente en funciones llegó a su cargo embanderado en el “ni una explosión más”, es decir, tiene el compromiso ineludible, legitimado por el voto popular, de detener la destrucción.
Multisectorial por la Preservación de las Sierras de Tandil.


