Artículos y Actividades 2005
Información sobre las Sierras de Tandil y la lucha por su preservación
Las Sierras son la identidad de la ciudad.
Sus habitantes originarios, Pampas y Mapuches, reconocían su valor, su antigüedad y su fuerza
Los primeros inmigrantes encontraron en ellas su sustento, su hogar y su arte.
Los actuales habitantes y los turistas admiran su belleza y la paz de su reparo.
Las Sierras, ayer y hoy son lo que detiene el horizonte en la inmensidad de la llanura. Ese contraste configura la identidad de este lugar, da su característica esencial a la ciudad de Tandil y genera este paisaje único y especial de la Argentina.
Sin embargo:
Las Sierras de Tandil están en peligro!!
Sus rocas tienen más de 2.000.000.000 de años
Existían cuando no había plantas, ni animales, ni hombres
Alcanza un instante para que una explosión vuele miles de toneladas

Fuente: Tiempos Tandilenses, 28/12/1996
Desde hace varios años la comunidad se ha movilizado crecientemente reclamando una política coherente que detenga la destrucción y proteja efectivamente las Sierras de Tandil.
Aunque la actual gestión municipal ganó las elecciones con el lema “ni una explosión más”, aún no se han concretado medidas para detener la destrucción de las Sierras por las canteras.
El valor de las Sierras
Son el afloramiento precámbrico más austral de América continental. Formaron parte del continente de Gondwana y su estudio puede contribuir a conocer la historia geológica de la separación de América y Africa.
El valor de las Sierras no se debe sólo al relieve, a su fauna y su flora, a lo que significan para los pobladores y la identidad de la ciudad y la región. También, a lo que sabemos y lo que podemos saber a través de ellas. Conservan relictos del primitivo pastizal serrano, particularmente en la zona de la Sierra Alta de Vela y constituyen un reservorio de biodiversidad aún insuficientemente estudiada.
Del mismo modo que no se puede reducir el valor del Amazonas al de la madera de sus árboles, así como el valor de una máscara incaica no es el peso del oro con el que está hecha, el valor de las Sierras de Tandil no puede reducirse al de la piedra.
¿Por qué es irracional la continuidad de la actividad minera en Tandil?
¿Alguien podría considerar racional la caza de ballenas en Puerto Madryn, aunque fuera rentable para algun empresario en particular?
La involución de la actividad canteril OCUPA MENOS, DESTRUYE MÁS...
En el año 1913, el de mayor producción en la época de auge de la actividad, cuando ocupaba 2000 trabajadores, según datos citados por Hugo Nario (1997, p.10) la piedra extraída por puesto de trabajo equivalía a 17 Ton/ mes/ Trabajador
En el año 2000, en total ocupaba alrededor de 100 trabajadores. La cantera más grande de Tandil extraía aproximadamente 30.000 ton. mensuales con una dotación de 23 personas. Esto equivalía a 1.304 Ton /mes/ Trabajador. En el 2005 esa relación habría aumentado varias veces.
Si en el país existen numerosos lugares donde la extracción de piedra para moler tendría un impacto menor con relación al volumen del relieve, y sobre todo, con relación a su singularidad y valor, ¿por qué se sigue destruyendo estos pequeños y valiosos cerros? Por su localización cercana a los centros de consumo... De este modo, el daño ambiental irreversible es en la práctica un subsidio al flete de la piedra en bloque y molida. Un perjuicio inconmensurable en el Patrimonio Natural de la Argentina para abaratar un poco el costo de los insumos para una actividad particular de un grupo en particular.
Reclamos preservacionitas
Asegurar el tratamiento de las Sierras como Patrimonio Natural, arbitrando los medios que impidan especulaciones indebidas y garanticen el disfrute de las Sierras por el conjunto de la comunidad y de acuerdo a un adecuado manejo ambiental.
De inmediato: abolir los privilegios que sostienen a las empresas canteriles
La actividad se sostiene por el subsidio ambiental y fiscal que efectivizan funcionarios de distintos niveles de gobierno al “hacer la vista gorda” y no exigir el cumplimiento de las obligaciones ya vigentes. Por eso, la primer medida para detener la destrucción es hacer cumplir las obligaciones actuales. Ej: Implementación de la balanza para el control del peso de los camiones (actualmente el sobrepeso “subsidia” el flete, a costa de las rutas y la seguridad de quienes las transitan). Inspección permanente de condiciones laborales y Normas de Seguridad e Higiene. Presentación de Informes de Impacto Ambiental y sus correspondientes actualizaciones/Control de explosiones/Pago del Derecho a la explotación de piedra actual/ Pago de la Deuda Acumulada. Ejecución de juicios ya ganados por el municipio.
La no exigencia del cumplimiento de estas obligaciones, ya vigentes, no sólo constituye una forma de protección a la actividad minera, sino también un privilegio ofensivo respecto de otras actividades que aportan al desarrollo de Tandil y generan trabajo genuino sin destruir nuestro Patrimonio Natural
PROPUESTAS:
- Declarar a las Sierras de Tandil como Areas Protegidas.
- Reconversión productiva de la explotación minera hacia actividades que generen empleo genuino sin destruir
- Planeamiento participativo para encontrar con el conjunto de la comunidad estrategias de desarrollo sostenible que nos permitan cuidar este Patrimonio
- Natural de valor universal y mejorar la calidad de vida de la población.
“Carta a los picapedreros” Fragmentos de textos
(completos en www.sierrasdetandil.org,ar)
“Cuando sacas una piedra no viene otra”
J..A.Ghezzi,“Bepo”, obrero de la piedra en su juventud y
luego, caminante libertario...
(...) Trabajar por la preservación de las Sierras de Tandil no significa repudiar la actividad de nuestros abuelos ni negar su importancia para nuestra ciudad a principios del siglo XX, pero si cuestionar que hoy, cuando existen otros conocimientos y otras posibilidades se persista en una actividad que depreda cada vez con mayor poder destructivo.
Nuestros abuelos hicieron lo mejor que pudieron. En aquellos años el conocimiento de todo tipo acerca de nuestras Sierras era infinitamente menor y las opciones productivas eran muy reducidas. Por ello, eligieron lo mejor dentro de las posibilidades de su época y sus circunstancias. Ser consecuentes con ellos no es elegir lo mismo sino elegir lo mejor posible en nuestra época y nuestras circunstancias ¿Estamos haciendo lo mejor que podemos?
El proceso de reconversión de la actividad minera hacia actividades sostenibles podría rescatar la tradición artesanal, la historia y la cultura de los trabajadores de la piedra desde una nueva óptica que parta de reconocer que el valor está dado por el trabajo, el arte y la cultura y no por la piedra. Conservar el arte de los picapedreros y parar la destrucción que se está llevando molida nuestras Sierras en cada explosión son parte de un mismo proyecto.
En la raíz de todos los problemas ambientales hay un problema ético que necesita que seamos ciudadanos y que cultivemos valores verdaderos. No todo se compra y se vende. Y la naturaleza, de la que somos parte, vale por sí misma.
Necesitamos la sabiduría de aprender con humildad. Los poderosos complejos técnicos–industriales que se usan para producir aviones de guerra cada vez más caros y mortíferos, no podrían crear una hormiga. Una pequeña hormiga sigue siendo más compleja que la nave que llegó a Marte. Tomar conciencia de esto no significa negar la capacidad de creación humana, sino por el contrario, la necesidad de ejercerla con responsabilidad, en consonancia con la maravilla de la naturaleza. Somos parte de la Naturaleza y necesitamos vivir en ella, pero usar no es saquear.
Una ciudad es ante todo, una forma de convivir. Por eso es necesario que nos pongamos de acuerdo en como organizar y cuidar nuestra “casa” común. Sería bueno que este 5 de junio, así como todos los días, pudiéramos pensar los problemas ambientales recordando que “no todo se compra y se vende”. Saber para respetar, usar sin saquear, compartir la vida y celebrar la maravilla.
Fragmento de “Carta a los ciudadanos en el día del medio ambiente”


