Artículos y Actividades 2006

¿Cuánto más tiene que llover para entender que no se debe construir sobre las sierras?

Los problemas generados por las últimas lluvias ponen en evidencia los costos de seguir alterando la superficie natural de las Sierras.
Según la explicación del Srio. de Obras Públicas Mario Civalleri (El Eco 23/1/06, p.2) el entubamiento no dio abasto “porque el agua largada por el dique llenaba la embocadura”, y por lo tanto no podía ingresar al mismo el agua en otros puntos de la ciudad. Justamente, el agua del Dique baja de las Sierras y lo hace más rápido por las alteraciones introducidas por edificaciones, caminos y cambios en la cubierta serrana natural.
El mismo funcionario argumenta que los inconvenientes se deben en parte a una precipitación extraordinaria y “las obras de ingeniería no se hacen para lo excepcional”. Sin embargo, una adecuada planificación debe tener en cuenta, no solo las situaciones promedio sino los picos, aunque sean excepcionales. Recordemos que fue la gran inundación del año 1951 la que llevó a concretar el propio Dique el Fuerte.
Como lo advertimos en mayo 2005 construir en las Sierras aumenta el riesgo de inundaciones en el resto de la ciudad. Es de esperar que la fuerza de los hechos mueva a los funcionarios a tomar las medidas que corresponden. Así, todos los funcionarios que festejaron con bombos y platillos el proyecto de ordenamiento territorial que permite la alteración de las Sierras hasta alturas muy importantes, debieran reconsiderar su posición y mejorarlo ya. Siempre es tiempo de impedir un daño a la ciudad.
Si como afirmó el Srio. de Obras Públicas, “nos vamos a poner enérgicos” esperamos que sea en serio, por una solución en serio. La ciudad precisa energía para prevenir problemas, mas que para correr detrás de aquellos que se podrían haber evitado si se tuviera energía en el momento oportuno y con quienes corresponde. No basta con regular el “como” se construye: no hay que construir sobre las Sierras.

Por Multisectorial por la Preservación de las Sierras de Tandil


residuos